Érase una vez: La Asturias campesina y rural

La Huerta

Frutos de la huerta

Una pequeña huerta dentro de la finca en la que se encuentra el molino, nos permite acercarnos a como era el huerto del que disponían una gran mayoría de las casas rurales de Asturias.

Muchos de los huertos situados en las vegas o la montaña, las cuencas mineras y los barrios periféricos de las ciudades han desaparecido y por ello tanto las variedades de semillas y de plantas como las formas y trabajos de los cultivos resultan desconocidos para las personas más jóvenes con la consiguiente pérdida de la cultura agrícola.

Esa forma tradicional y respetuosa de trabajar la tierra para la obtención de alimentos se presenta como un modelo de desarrollo sostenible frente al modelo impuesto por las empresas multinacionales de producción agrícola cada vez más intensiva en el uso de fertilizantes y agro tóxicos que envenena y esquilma el suelo y produce alimentos insalubres, a la vez que empobrece las condiciones de vida de los campesinos.

Se trata, en definitiva, de dar a conocer un pequeño huerto ecológico en un intento de aproximación a la educación ambiental.

Dependiendo de la época de la visita, podremos observar plantas como: Guisantes, maíz, berzas, ajos, puerros, cebollas, tomates, patatas.

El Colmenar

Foto del colmenar

La apicultura es la ciencia que se ocupa de la cría de las abejas. El origen etimológico de este término, procede del latín Apis (abeja) y cultura (cultivo). En nuestro colmenar se siguen prácticas de la apicultura ecológica.

El cuidado y los tratamientos de las abejas se llevan a cabo con métodos que garantizan la ausencia de pesticidas y otros contaminantes en los productos obtenidos: miel, polen, jalea real, cera. Con ello pretendemos ser coherentes con nuestro compromiso en defensa del medio ambiente y de una alimentación saludable.

Aunque para muchos las abejas son solamente unos pequeños insectos que hacen una dulce melaza, la miel, y que pueden acarrear molestias con sus picaduras, es muy interesante conocer su organización para la vida en comunidad y su colaboración en una de las funciones esenciales de la vida natural: la polinización. Su desaparición, por tanto, acarrea un serio problema en el mantenimiento de los ecosistemas.

En la visita se pueden observar nuestras colmenas y a prudente distancia la entrada y salida de las abejas y, dentro del hórreo, ver y tocar los útiles necesarios para su manejo y los panales de cera en los que las abejas depositaron miel, larvas y cría o polen.

El Hórreo

Foto de nuestro hórreo

El hórreo fue una construcción auxiliar indispensable en la vida campesina del norte de España utilizado principalmente como granero.

El hórreo es historia, patrimonio histórico, artístico y etnográfico que ofrece datos para profundizar en el conocimiento de esta tierra y sus gentes a través de los siglos, pero es también una construcción viva; una arquitectura en el siglo XXI que continúa alzándose para satisfacer necesidades varias.(Pág. Web horru.com).

Nuestro hórreo, formando parte de la casería o quintana, con una antigüedad sin concretar, presenta formas muy primitivas, con pegoyos de madera. En el año 2006, fue restaurado – sin subvención, ni ayuda pública - para sustituir la techumbre, dos de los pegollos y se eliminaron las construcciones destinadas a silos de hierba que tenía debajo.

En la visita se procura ilustrar a los alumnos sobre su construcción y el nombre de las distintas piezas para posteriormente pasar unos momentos en su interior percibiendo su espacio y conociendo los usos a los que tradicionalmente se destinó.

Presenta la singularidad de ser accesible para personas en silla de ruedas, al estar sustituida la tradicional subidoria o escalera, por una rampa de madera.

El Prado

Foto vacas en nuestro prado

En la escritura de propiedad de la casería esta finca aparece con el nombre de "Fontán", quizás porque dentro del mismo afloraba antiguamente un manantial que desapareció con la actividad minera. Se trata de una terraza fluvial entre la ladera o bosque de castaños y robles y el cauce del río. Hasta la década de 1960, parte de la finca se destinó a siembra de maíz y a huerto de patatas. Posteriormente al disponer de una presa de regadío se aprovechó para la siega hasta tres y cuatro veces al año con guadaña para forraje en verde que se ensilaba, y en los meses finales del año para pasto de las vacas de la casería.

En del prado podemos diferenciar distintas variedades de frutales cultivados: Manzanos, perales, higueras, un melocotonero, piescales, cerezo, guindo y membrillo.